
La moda y el rock han estado ligados desde el principio mismo del rock and roll americano en los años cincuenta. La estética de los músicos rockabilly, los primeros rockeros, influenció gradual y profundamente el estilo de vestir de los jóvenes de entonces, tanto en Estados Unidos como en Europa, y tanto en la década del cincuenta como luego en los ochenta, hasta la actualidad. La vestimenta y el rock han ido desde entonces de la mano, dado que los adolescentes, cansados de vestirse como sus padres, descubrieron entonces la furia del rock y se identificaron rápidamente con sus grandes estrellas, tales como Elvis Presley, tratando de imitarlas, especialmente a la hora de vestir.
El rockabilly es un género musical surgido en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, a partir de una mezcla de música blanca, el country, y música negra, el rythm and blues. La tradición afroamericana era fuertemente rítmica y desde los años cuarenta se había vuelto más alegre y jocosa, con grandes temas ya de rock como “Good rockin tonight”, en la que la palabra “rock” perdía su sentido religioso de “éxtasis”, para adquirir connotaciones sexuales, por el movimiento al que se refiere dicho término (en un comienzo se empleaba para señalar el ir y venir de los barcos). Por su parte, el country provenía de los blancos descendientes de los colonos británicos e irlandeses, y fue la parte musical que aportó melodía al rock. Cuando la fusión se produjo, nació el rock and roll y desde entonces, nada sería igual en el mundo del rock y de la moda.
Se trataba de un nuevo estilo, lleno de ritmo y sensualidad, gracias a la presencia del contrabajo y de las voces con reverberación. El rock y su vestimenta volverían a traer diversión, después de los terribles sucesos de las guerras mundiales. Además, un nuevo público surgiría: los adolescentes, ahora consumidores de música y de rock. Si bien en un principio el rock and roll era una subcultura, con el paso de los años se convirtió en un elemento clave de la cultura popular. Ya a mediados de los cincuenta era posible ver a los jóvenes imitando a sus ídolos. Las principales figuras de esta revolución musical fueron, además del Rey, Elvis Presley, Gene Vincent, Carl Perkins, Jerry Lee Lewis, Johnny Cash, Bill Halley, Buddy Holly, y entre las mujeres, Wanda Jackson. Estos artistas comenzaron a sonar constantemente en las radios.
En cuanto a la vestimenta y al rock, estas estrellas se caracterizaban por usar camisas con hombreras y de colores (muchas veces con solapas de seda), pantalones vaqueros o de vestir angostos, camperas de cuero de motociclistas y zapatos creepers. Llevaban peinados llamativos: tupés altos o pelo rapado al costado y sólo en la parte superior, con patillas grandes y mucha gomina. Esta ropa era realmente provocativa para la época y les permitía a los rockeros moverse con sensualidad y con aire juvenil. Los jóvenes de entonces trataban de usar ropa del estilo rockero y de lograr tupés como los de Elvis.
Las muchachas, por su parte, tenían un estilo ingenuo, divertido y apropiado para bailar desenfrenadamente. La moda y el rock también iban de la mano para las chicas. Usaban faldas tubo y evasées por la rodilla, muchas veces rellenas con muchas capas para darles más volumen. Las acompañaban con blusas ajustadas al talle, camisetas de cuello barco o camisas de hilo y botones. Entre la vestimenta para bailar rock también se contaban los pantalones pirata. Nada mejor que unas buenas manoletinas o también unas zapatillas de lona con soquetes para bailar y bailar sin parar en los bailes de la escuela. Las chicas podían llevar el pelo recogido con un moño, o suelto, generalmente por los hombros, con una horquilla.
El rockabilly volvió a tomar fuerzas en los años setenta y ochenta, con bandas como The Cramps (de Nueva York) y Stray Cats (de Estados Unidos, pero en Londres), que fueron fuente de inspiración para las múltiples bandas rockabilly del presente en todo el mundo. En ambos casos estos grupos recuperaron los ritmos y melodías del rockabilly tradicional, dándole toques de punk. Tanto The Cramps como Stray Cats tenían, además de una gran calidad musical, una imagen muy llamativa y por ello influyeron enormemente en la vestimenta rockera de esta época.
Los Stray Cats era un trío masculino que seguía la moda del rock americano de los cincuenta: pantalones de jean azul oscuro o de vestir ajustados y al tobillo, camisas a la cadera y con hombreras, camperas de cuero, camisas de trabajo, estilo cowboy, hawaiano o de bowling, zapatos creepers y tupés. La novedad en la vestimenta rockera era, en los ochenta, los detalles en estampado animal, las musculosas blancas, las camisetas con estampados de la cultura rockabilly (grupos, calaveras, llamas, dados, diablos, diablesas, tréboles, cartas de póquer) y una mayor variedad en zapatos creepers. En las zapaterías rockeras se encontraban estos modelos, tanto para varones como para mujeres, con distintas alturas de plataformas, confeccionados en gamuza de colores, partes en charol, con estampado animal, llamas, bordados, hebillas o cordones.
Por otra parte, Poison Ivy, la guitarrista de The Cramps, marcaría tendencia en cuanto a la moda y el rock en las mujeres rockabilly. Su look era mucho más oscuro que el de las muchachas de los años cincuenta. Toda la estética rockabilly femenina de los setenta y ochenta retoma más bien el estilo de las películas de terror clase B, como así también la imagen de las pin ups malas, como la conocida Betty Page. Las pin ups eran las imágenes de chicas lindas en los cuarenta y cincuenta que aparecían en fotos y dibujos, con actitud sensual, pero recatada. Por el contrario, Betty Page fue una modelo norteamericana muy atractiva y famosa por sus fotografías de estilo sadomasoquista, un verdadero atrevimiento para su época. Fue una gran influencia para la vestimenta rockera posterior.
La vestimenta y el rock adquieren un aspecto más punk, crudo y sexy en los ochenta. Las chicas rockabilly eligen ahora los vestidos glamurosos y hollywoodenses de los cincuenta, entallados y armados, con escotes pronunciados. También se usan las faldas tubo hasta la rodilla, con abertura por detrás, volantes, moños y ribetes. Menos comunes son las faldas evasées. En todos los casos, se intenta destacar la figura femenina y crear mujeres fatales, casi diablesas. Por ello, la moda de este estilo de rock incluye para las mujeres cabellos largos ondulados, de color negro o rojo furioso, preferentemente, aunque también el rubio platinado es una opción, siempre con un flequillo corto bien marcado. El maquillaje privilegia las cejas pintadas -finas y arqueadas-, los labios rojos, los ojos delineados con negro y las pestañas largas.
Otras prendas dentro de la moda rockera son los pantalones piratas, las calzas y los mini shorts al mejor estilo pin up. Las camisas de mujer son entalladas, con bordados o flecos en la parte superior (tipo cowgirl), o con lunares, como en los años cincuenta. Las muchachas rockabilly usan también corsets para realzar su figura. También, para la vida cotidiana, eligen camisetas de algodón apretadas, en negro, fucsia, rojo, blanco, con rayas, con estampados de los motivos típicos o con logos de bandas del género. Las telas predilectas para la vestimenta de este tipo de rock son: gabardinas a lunares, sedas, rasos, jean azul oscuro, cuero, vinilo o cualquiera con estampado animal. Los colores preferidos son el negro, el rojo, el azul, el blanco y el fucsia.
En cuanto a los zapatos de mujer, además de los creepers, las chicas rockeras eligen zapatos del estilo años cincuenta, con punta redonda, tacón, un poco de plataforma, abiertos por delante, a veces con moños. Los materiales predilectos son el cuero, el charol, las telas a lunares y las gamuzas. Las zapatillas All Stars y las manoletinas también se usan en ocasiones informales. La moda y el rock imponen algunos accesorios básicos para lograr este look: anteojos de sol con puntas, medias de red, aros y colgantes con los motivos típicos, carteras armadas y con broches metálicos, entre otros. Tanto para varones como para mujeres amantes del rockabilly la vestimenta y el rock son dos caras de una misma pasión.
El rockabilly es un género musical surgido en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, a partir de una mezcla de música blanca, el country, y música negra, el rythm and blues. La tradición afroamericana era fuertemente rítmica y desde los años cuarenta se había vuelto más alegre y jocosa, con grandes temas ya de rock como “Good rockin tonight”, en la que la palabra “rock” perdía su sentido religioso de “éxtasis”, para adquirir connotaciones sexuales, por el movimiento al que se refiere dicho término (en un comienzo se empleaba para señalar el ir y venir de los barcos). Por su parte, el country provenía de los blancos descendientes de los colonos británicos e irlandeses, y fue la parte musical que aportó melodía al rock. Cuando la fusión se produjo, nació el rock and roll y desde entonces, nada sería igual en el mundo del rock y de la moda.
Se trataba de un nuevo estilo, lleno de ritmo y sensualidad, gracias a la presencia del contrabajo y de las voces con reverberación. El rock y su vestimenta volverían a traer diversión, después de los terribles sucesos de las guerras mundiales. Además, un nuevo público surgiría: los adolescentes, ahora consumidores de música y de rock. Si bien en un principio el rock and roll era una subcultura, con el paso de los años se convirtió en un elemento clave de la cultura popular. Ya a mediados de los cincuenta era posible ver a los jóvenes imitando a sus ídolos. Las principales figuras de esta revolución musical fueron, además del Rey, Elvis Presley, Gene Vincent, Carl Perkins, Jerry Lee Lewis, Johnny Cash, Bill Halley, Buddy Holly, y entre las mujeres, Wanda Jackson. Estos artistas comenzaron a sonar constantemente en las radios.
En cuanto a la vestimenta y al rock, estas estrellas se caracterizaban por usar camisas con hombreras y de colores (muchas veces con solapas de seda), pantalones vaqueros o de vestir angostos, camperas de cuero de motociclistas y zapatos creepers. Llevaban peinados llamativos: tupés altos o pelo rapado al costado y sólo en la parte superior, con patillas grandes y mucha gomina. Esta ropa era realmente provocativa para la época y les permitía a los rockeros moverse con sensualidad y con aire juvenil. Los jóvenes de entonces trataban de usar ropa del estilo rockero y de lograr tupés como los de Elvis.
Las muchachas, por su parte, tenían un estilo ingenuo, divertido y apropiado para bailar desenfrenadamente. La moda y el rock también iban de la mano para las chicas. Usaban faldas tubo y evasées por la rodilla, muchas veces rellenas con muchas capas para darles más volumen. Las acompañaban con blusas ajustadas al talle, camisetas de cuello barco o camisas de hilo y botones. Entre la vestimenta para bailar rock también se contaban los pantalones pirata. Nada mejor que unas buenas manoletinas o también unas zapatillas de lona con soquetes para bailar y bailar sin parar en los bailes de la escuela. Las chicas podían llevar el pelo recogido con un moño, o suelto, generalmente por los hombros, con una horquilla.
El rockabilly volvió a tomar fuerzas en los años setenta y ochenta, con bandas como The Cramps (de Nueva York) y Stray Cats (de Estados Unidos, pero en Londres), que fueron fuente de inspiración para las múltiples bandas rockabilly del presente en todo el mundo. En ambos casos estos grupos recuperaron los ritmos y melodías del rockabilly tradicional, dándole toques de punk. Tanto The Cramps como Stray Cats tenían, además de una gran calidad musical, una imagen muy llamativa y por ello influyeron enormemente en la vestimenta rockera de esta época.
Los Stray Cats era un trío masculino que seguía la moda del rock americano de los cincuenta: pantalones de jean azul oscuro o de vestir ajustados y al tobillo, camisas a la cadera y con hombreras, camperas de cuero, camisas de trabajo, estilo cowboy, hawaiano o de bowling, zapatos creepers y tupés. La novedad en la vestimenta rockera era, en los ochenta, los detalles en estampado animal, las musculosas blancas, las camisetas con estampados de la cultura rockabilly (grupos, calaveras, llamas, dados, diablos, diablesas, tréboles, cartas de póquer) y una mayor variedad en zapatos creepers. En las zapaterías rockeras se encontraban estos modelos, tanto para varones como para mujeres, con distintas alturas de plataformas, confeccionados en gamuza de colores, partes en charol, con estampado animal, llamas, bordados, hebillas o cordones.
Por otra parte, Poison Ivy, la guitarrista de The Cramps, marcaría tendencia en cuanto a la moda y el rock en las mujeres rockabilly. Su look era mucho más oscuro que el de las muchachas de los años cincuenta. Toda la estética rockabilly femenina de los setenta y ochenta retoma más bien el estilo de las películas de terror clase B, como así también la imagen de las pin ups malas, como la conocida Betty Page. Las pin ups eran las imágenes de chicas lindas en los cuarenta y cincuenta que aparecían en fotos y dibujos, con actitud sensual, pero recatada. Por el contrario, Betty Page fue una modelo norteamericana muy atractiva y famosa por sus fotografías de estilo sadomasoquista, un verdadero atrevimiento para su época. Fue una gran influencia para la vestimenta rockera posterior.
La vestimenta y el rock adquieren un aspecto más punk, crudo y sexy en los ochenta. Las chicas rockabilly eligen ahora los vestidos glamurosos y hollywoodenses de los cincuenta, entallados y armados, con escotes pronunciados. También se usan las faldas tubo hasta la rodilla, con abertura por detrás, volantes, moños y ribetes. Menos comunes son las faldas evasées. En todos los casos, se intenta destacar la figura femenina y crear mujeres fatales, casi diablesas. Por ello, la moda de este estilo de rock incluye para las mujeres cabellos largos ondulados, de color negro o rojo furioso, preferentemente, aunque también el rubio platinado es una opción, siempre con un flequillo corto bien marcado. El maquillaje privilegia las cejas pintadas -finas y arqueadas-, los labios rojos, los ojos delineados con negro y las pestañas largas.
Otras prendas dentro de la moda rockera son los pantalones piratas, las calzas y los mini shorts al mejor estilo pin up. Las camisas de mujer son entalladas, con bordados o flecos en la parte superior (tipo cowgirl), o con lunares, como en los años cincuenta. Las muchachas rockabilly usan también corsets para realzar su figura. También, para la vida cotidiana, eligen camisetas de algodón apretadas, en negro, fucsia, rojo, blanco, con rayas, con estampados de los motivos típicos o con logos de bandas del género. Las telas predilectas para la vestimenta de este tipo de rock son: gabardinas a lunares, sedas, rasos, jean azul oscuro, cuero, vinilo o cualquiera con estampado animal. Los colores preferidos son el negro, el rojo, el azul, el blanco y el fucsia.
En cuanto a los zapatos de mujer, además de los creepers, las chicas rockeras eligen zapatos del estilo años cincuenta, con punta redonda, tacón, un poco de plataforma, abiertos por delante, a veces con moños. Los materiales predilectos son el cuero, el charol, las telas a lunares y las gamuzas. Las zapatillas All Stars y las manoletinas también se usan en ocasiones informales. La moda y el rock imponen algunos accesorios básicos para lograr este look: anteojos de sol con puntas, medias de red, aros y colgantes con los motivos típicos, carteras armadas y con broches metálicos, entre otros. Tanto para varones como para mujeres amantes del rockabilly la vestimenta y el rock son dos caras de una misma pasión.